INICIACIÓN DE ESTE COLEGIO.

Se inicia en el año 1972 (el 31 de Enero) y en la “Zona Norte” de la ciudad, en el Barrio del Temporal, en una de la zonas marginales más apartadas del centro de la ciudad.

Era el primer Superior, del Distrito Marista de Bolivia, el Hermano Agustín Llanillo García.

Desde su inicio, este colegio formó parte de la organización católica educacional “Fe y Alegría”.

En principio era una sencilla escuela de barrio, se le designaba en todo el barrio como la “Escuelita”, si bien el nombre oficial era “Escuela Padre Gonzalo Drees, Fe y Alegría”, nombre que se debió a un Padre Dominico alemán, quien fue el gran mecenas del Colegio Marista de Comarapa, suponiendo también  que lo mismo haría con esta obra a él dedicada, si bien no fue como se esperaba.

ANTECEDENTES DE ESTE COLEGIO.

Como había acontecido con el Sr. Obispo de La Paz, Monseñor Ávila, que en 1917, o quizá antes, había solicitado Hermanos Maristas para aquella ciudad, y que después serían los Hermanos de las Escuelas Cristianas quienes llegarían y no nosotros, parece ser que algo análogo aconteció en Cochabamba antes que se instalaran en esta ciudad los Hermanos Lasallistas.

También en los primeros años de nuestra permanencia en Bolivia se nos ofreció la Dirección del Colegio Maryknoll, fundado por los Padres Americanos del mismo nombre para que lo dirigiéramos los Hermanos Maristas. No se aceptó por varias razones.

Fue la primera, y principal, por estar entonces iniciando nuestra primera obra en Roboré. Lo mismo aconteció con varios otros ofrecimientos en esa época, entre ellos el colegio Parroquial de Quillacollo, población importante a 12 klm de Cochabamba, y el que esperaba construir en breve el Sr. Vicario Apostólico del Beni, en la sede del Vicariato, la ciudad de Trinidad. Era Mons. Carlos Anasagasti, Franciscano español y antiguo alumno de nuestro colegio de Durango (Vizcaya) y por eso acudió primero a los Hermanos Maristas para que lo dirigieran.

Al no poder atender su petición, se le aconsejó lo hiciera a los Hermanos Lasallistas quienes aceptaron la petición.

Otra segunda razón, si bien de menos importancia, para no aceptar el colegio Maryknoll, razón      que aún se consideraba importante entonces, fue por ser el colegio mixto..

Por último, y en parte por insinuación de los Hermanos de La Salle, que ya tenían su gran colegio en la ciudad, como particular, o de pago, como se decía entonces, y muy bien conceptuado en  todos los aspectos, ante la carencia de otros centros educativos similares, y en especial para varones, siendo Provincial de la Provincia Bética Marista el Hno. Jesús Rodríguez, en una se sus visitas a Bolivia, insistió en crear en Cochabamba un colegio de pago, atendiendo también así el deseo manifestado por los Hermanos de La Salle.

ADQUISICIÓN DEL PRIMER TERRENO.

Efectivamente, se adquirió el primer terreno en el barrio ya antes citado del Temporal de unos 4.000 metros cuadrados y con una pequeña edificación perteneciente a la familia Mostajo y que en realidad era una finca descuidada y que les servía principalmente para pasar algunos fines de semana.

Los Padres de Maryknoll la habían alquilado para funcionamiento de la cooperativa FOTRAMA de tejidos y confección de prendas de vestir, sobre todo para la  exportación a Estados Unidos de Norteamérica, fabricadas las prendas con lana de auquénidos.

Al haber ya concluido su propio edificio la mencionada cooperativa, que se creó como ayuda social al barrio, quedaba libre el contrato con D. Luis Mostajo, y tras información y asesoramiento tanto por parte delos ya citados religiosos, que también regentaban la Parroquia de Santa Ana, en Cala Cala, a donde pertenecía el barrio obrero del Temporal, se hicieron los trámites correspondientes y con la intervención de Mgr. Armando Gutiérrez Granier, Arzobispo de la Diócesis y del Dr. Raimundo Grigoriú, abogado del Obispado, se adquirieron esos terrenos.

ALGUNOS DATOS MÁS DE INTERES

En octubre de 1966, llegaron de España los Hermanos Fernando Moreno y Vidal Bretos, enviados por el Hno. Provincial con la misión de poner en marcha un colegio particular, o de pago, en el  Barrio del Temporal, en los terrenos y locales que ya se habían adquirido en ese año.

Al llegar los dos Hermanos y conocer el barrio, habitado por gente humilde y de escasos recursos económicos, y dada también la distancia y comunicaciones del centro de la ciudad, no creyeron conveniente, ni oportuno, crear un colegio en esas condiciones, y de esas características, en ese lugar. Así se lo hicieron conocer al Hermano Provincial.

Después de amplia correspondencia con el mencionado Superior y su Consejo, se optó en la Provincia Bética por otro lugar más apropiado, pues se mantuvo la primera decisión de que fuera colegio de pago.

El hecho de fundar en Cochabamba un colegio con tales características, la segunda población en importancia de Bolivia en esa fecha, era especialmente con doble finalidad: Por una parte, dar a los Hermanos de Roboré y San José de Chiquitos, únicos colegios Maristas existentes entonces en Bolivia, y sitos en el Oriente Boliviano con clima tropical y cálido, la oportunidad de poder variar de clima, al menos en alguna parte del año, como en las vacaciones de verano, sobre todo si la salud lo exigía ya que está Cochabamba situada a más 2.500 metros de altitud sobre el nivel del mar y con clima fresco, en especial las noches, la mayor parte del año.

La segunda finalidad era para poder mejorar la economía de los Hermanos ya que en esos años era muy deficiente. Hubo alguna otra finalidad, o motivo, pero de menor importancia.

Permanecieron los Hermanos en Cochabamba durante tres meses, hospedándose en la Casa Parroquial, o Residencia, de los Padres Claretinaos

Durante ese tiempo visitaron distintos locales pero sin llegar a ningún acuerdo concreto con sus dueños.

Más tarde se adquirió también otro terreno de 10.000 metros cuadrados, muy bien situado a la salida de la ciudad hacia La Paz, frente al Hipódromo, en el Barrio de la Chimba y colindante con la antigua carretera a Quillacollo. Estos terrenos se compraron en 1967 y posteriormente se vendieron por razones que luego indicaremos.

En estas circunstancias tuvieron los dos Hermanos contacto con Monseñor Luis Rodríguez Pardo, a la sazón Obispo de Santa Cruz de la Sierra, pero cochabambino de nacimiento, quien estaba pasando unos días con su familia y les hizo llamar.

Días más tarde llegó nuevamente de España el Hno. Jesús Rodríguez, Provincial de Bética Marista, quien aceptó la oferta para fundar un colegio en Santa Cruz de la Sierra. De momento, y tras lo indicado, queda postergada la fundación del Colegio de Cochabamba, manteniéndose la propiedad del terreno del Temporal.

CAMBIO DE DECISIÓN Y CREACIÓN DEL COLEGIO EN EL TEMPORAL

Más tarde, y tras un estudio amplio y sereno de las necesidades prioritarias en cuento a la educación, sobre todo en zonas rurales y marginales de las grandes urbes, y siguiente también las directrices y prioridades emanadas del Concilio Vaticano II, así como de la Asamblea de Medellín para América Latina, acerca de los más necesitados, se creyó conveniente, por parte de los Hermanos del Distrito de Bolivia, desechar el proyecto anterior y optar por otro más de acuerdo con lo indicado anteriormente.

Y aún más, en el Capítulo Distrital de 1972 se tomó como decisión especial de los Hermanos del Distrito la “Opción por los pobres”.

Por eso, y con el consentimiento del Consejo Provincial de Bética, se vendieron los terrenos ya adquiridos en el Barrio de la Chimba y se instaló el colegio en los terrenos del Temporal, en donde está actualmente.

Por ser terrenos muy abruptos, sitos al pie de la Cordillera Andina, hubo que hacer bastantes trabajos de acondicionamiento, así como construcciones, lo que se logró en el correr de los años.

PUESTA EN MARCHA DE LA “ESCUELITA”

 Los dos primeros años de funcionamiento, 1972 y 1973, como consecuencia de penuria de Hermanos en el Distrito, dirigieron la escuela las Madres de la Congregación Eucarística de la Santísima Trinidad, oriundas de Méjico en donde fueron fundadas, y denominadas a veces las “cardenalicias” debido al hábito rojo intenso que usaban, siendo la Directora la Madre María del Carmen Domínguez.

En cuanto al asesoramiento, orientación y sostenimiento económico corrió, en gran medida, a cargo de los Hermanos Maristas.

En el primer año hubo 226 alumnos de ambos sexos del Ciclo Básico repartidos en 5 cursos, si bien el primero estuvo duplicado, con 6 profesoras encargadas de curso y 2 de Religión y Moral, pero sin ítem, o sueldo del Estado, estas dos últimas..

No hubo Secretaria oficial, sino que lo hizo la Directora. Tampoco hubo profesores de Ramas Técnicas.

En el segundo año de funcionamiento de la Escuela, fueron 235 alumnos repartidos en los mismos cursos y aulas que el año anterior. Lo mismo sucedió en cuento al personal docente, si bien se incrementó con dos profesores de Ramas Técnicas, uno de Educación Física (varón) y otra señorita de Educación Musical, pero ambos sin sueldo del Estado. Sí se consiguió sueldo oficial para la Directora. Tampoco hubo Secretaria oficial.

Es de advertir que, por ser colegio semiestatal, al pertenecer a la Organización Fe y Alegría, “el Estado se compromete a pagar los sueldos mensuales a los profesores, así como a los administrativos y personal complementario.

LOS HERMANOS TOMAN LA DIRECCIÓN DEFINITIVAMENTE DE  LA ESCUELA

A partir del año escolar 1974 nos hacemos cargo los Hermanos, siendo su primer Director oficial el Hermano Victoriano Ruiz Yoldi y secretario “ad honorem” el Hermano Agustín Llanillo García, con los mismos profesores que  el año anterior.

Es a partir de ese año que se irá ampliando poco a poco este humilde centro educacional con nuevas construcciones, aunque muy sencillas, en un pabellón al norte de la finca y siguiendo lo ya construido anteriormente por FOTRAMA, que era un sencillo almacén de 5 por 5 metros. También aparte había otro pabellón modesto en donde funcionaron los telares de la cooperativa y algunas reducidas habitaciones que quedó como residencia de los Hermanos. En el sótano residía la familia del cuidante de la finca, en dos habitaciones pequeñas.

Con eso se va consiguiendo algo más de comodidad, lo que repercute también en el progresivo aumento de alumnos.

A partir de 1978 se inicia un nuevo grado de enseñanza, creando el Ciclo Intermedio (tres últimos cursos de Enseñanza General Básica), siendo su primer Director el Hermano Angel Redondo Mariscal, aunque, en la práctica, en ese año funcionó ese ciclo siendo Director el mismo que en Primaria. En años posteriores, y por criterio de la Dirección Departamental de Fe y Alegría, como de la Jefatura Departamental de Educación Estatal, ambos ciclos funcionaron en dos turnos distintos: Básico por la mañana e Intermedio por la tarde, en los mismos locales, pero con distintos directores.

Nuevamente, como en los inicios de la Escuela, hubo serios problemas para la obtención de Items, o sueldos, por parte de la Dirección Departamental de Fe y Alegría y de la Jefatura Distrital de ensañanza fiscal, o estatal.

Por fín, y tras de mucho batallar, se consolidó este ciclo en el año 1980, con los sueldos completos y en todas las asignaturas de los tres cursos paralelos, es decir, en 6 aulas.

Igualmente se consiguieron los ítems del Personal Administrativo.

También, y a petición de los Padres de Familia del colegio, y con la aprobación de los Superiores Maristas y de la Jefatura Escolar, se cambia el nombre por el de Colegio Marista Fe y Alegría, a este ciclo, lo que más tarde se extenderá a todo el Colegio incluídos los tres ciclos y aún la enseñanza técnica, o de talleres.

Fue también en estos años cuando se añadieron, a lo ya edificado, dos nuevos pabellones con tres aulas cada uno, de una sola planta y otro simétrico y con las mismas dimensiones que los anteriores para salón de actos, o de uso múltiple, habilitado también para la celebración de la Eucaristía dominical para los feligreses del barrio, ya que la Iglesia Parroquial está bastante apartada y en una zona de características sociales muy distintas.

Con la creación del Ciclo Intermedio y, mediante una primera ayuda económica, aunque modesta, que se recibe de una organización católica alemana, se consiguen algunas herramientas, mesas de trabajo y sencillas máquinas para orientación vocacional de los alumnos varones de este ciclo, así como algunas máquinas de coser, bordar, tejer y cocinas para alumnas, y con ello se inicia la orientación vocacional como lo exigían los programas de este Ciclo.

Así se llega ya en el año 1980 a tener 400 alumnos, aproximadamente, en el Ciclo Básico y unos 250 en el Ciclo Intermedio.

Por ser los terrenos muy accidentados, y en pendiente bastante pronunciada, en el año 1979 se logró, con la colaboración de la Alcaldía Municipal, mediante un gran caterpillar que concedió gratuitamente el Sr. Alcalde durante un día completo, y la gran colaboración de los Padres de Familia de los alumnos, durante varias ocasiones, aplanar los terrenos en gran parte y cimentarlos para conseguir 5 canchas múltiples para deportes y juegos. Posteriormente, y mediante la colaboración financiera de un sacerdote y algunas familias norteamericanas, se consigue también la iluminación eléctrica de esas canchas de juego.

NUEVAS AMPLIACIONES.

En años sucesivos y hasta el final de 1994, se siguen haciendo otras construcciones, entre ellas elevar a dos pisos los dos últimos pabellones construídos en 1979, construcción de otros dos pabellones similares, y orientados, como los anteriores, y el salón múltiple, de este a oeste.

Una parte de este terreno, en donde funcionaba una pequeña Casa Comunitaria dependiente de la Parroquia, fue cedido por el Sr. Arzobispo, de acuerdo con el Párroco a condición que en la nueva construcción, al servicio del colegio, se respetase una sala para las actividades semanales de la antigua Casa Comunitaria.

Y como una de las obras de más envergadura, y de mayor importancia, no sólo por su extensión sino por  su finalidad, la construcción y complementación con amplio material adecuado, en la zona sur limitando la finca en esa dirección, los talleres del Centro Educativo de Producción, y al mismo tiempo de promoción, de carpintería, mecánica y últimamente de electricidad.

También se han creado, o ampliado, otros talleres para aprendizaje de las alumnas: talleres de costura, bordado, tejer, y, como complemento, se imparte, teórica y prácticamente enseñanza de repostería.

Por último, y para alumnos de ambos sexos, y de los tres ciclos, enseñanza de dactilografía, computación y serigrafía. Se pasan también esas clases para alumnos adultos en horas de la noche.

Mención muy especial merece el funcionamiento en el Colegio, como obra social puesta a disposición de todo el Barrio del Temporal, del Dispensario Médico y Odontológico, atendido por un médico media jornada y por dos odontólogos de jornada completa, de lunes a viernes y con honorarios muy módicos para los pacientes.

Debemos hacer constar, en honor a la verdad, que esas obras se han hecho, o montado, no sólo con la colaboración económica de la Congregación Marista, sino también con el aporte de otras instituciones católicas, no gubernamentales, de Alemania, Holanda y “Manos Unidas” e “Intermón” de España.

UN PASO MAS EN EL COLEGIO MARISTA DE COCHABAMBA

 Como ya anotamos antes,, al crearse el Ciclo Intermedio, aunque la Jefatura Escolar del Distrito de Cochabamba puso bastante oposición en principio, sin embargo permitió la nominación de “Colegio Marista Fe y Alegría”, dejando de lado la anterior de “Escuela Gonzalo Drees del Temporal”.

En el año 1985, siendo Director del Ciclo Intermedio el Hno. Francisco Ruiz Irigoyen, y del Ciclo Básico el Hno. Eutiquiano Arce Arce,  y tras de laboriosas gestiones y de repetidas solicitudes por parte de los Padres de Familia del colegio, se autoriza por los Superiores Maristas y la Jefatura Escolar, la creación en el colegio del ciclo superior que aún no funcionaba: el Ciclo Medio o Bachillerato. Hasta la fecha actual, finales de 1995 son 8 las promociones mixtas de bachilleres egresados del colegio. Los 4 cursos de Media están duplicados y por eso son promociones bastante numerosas.

El alumnado actual es de 1600 alumnos, entre los tres ciclos, sin incluir a los que participan en la  enseñanza técnica en los diversos talleres.

A partir de 1992 tanto la Dirección de Media como la de Primaria pasaron a regentarlas profesores seglares. De la primera se hizo cargo el Prof. Julio Alberto Libera Tapia, exalumno del Colegio Marista de Santa Cruz de la Sierra, y del Ciclo Básico la Prof. Nelly Espada de Sitic. Como Coordinador, o Director de Talleres el Prof. Jorge Grigoriu Rocha.

A este respecto, y como dato interesante, cabe decir que hay un Director General o Coordinador y al mismo tiempo Director Departamental de Fe y Alegría, que es el Hno. José Antonio López Rojo.

Como Director de Intermedio figura el Hno. Fernando Mayor García.

En cuanto al profesorado, incluyendo al personal Administrativo y auxiliar, superan las 80 personas, de ambos sexos, y en su mayoría son personas seglares.

A lo anterior hay que añadir, también como parte integrante e importante de la marcha del colegio, el Equipo Coordinador formado por algunos Hermanos y Profesores de las distintas ramas de los tres ciclos y del Centro Educativo de Producción.

También es de justicia mencionar, por su aportación en general muy valiosa, sobre todo en trabajo manual y formación, a la Directiva de Padres de Familia, y que en ocasiones ha sido muy activa y efectiva en bien del Colegio.

OTRAS ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS

Entre ellas citaré dos especialmente relacionadas con dos aspectos que también se les da notoria importancia en la enseñanza, o aprendizaje, en el colegio y, sobre todo, en la formación integral de los alumnos, de un modo especial artística y moralmente.

Me refiero a la enseñanza artística en sus diversas formas y facetas: Música, Canto, Dibujo, Pintura, Decorado, manejo de Instrumentos Musicales, formación de Coros en uno u otro ciclo, Declamación, Dramatización, etc.

Y en cuanto a la formación moral y cristiana, he de citar como complemento de lo que se hace en las clases de religión en el año escolar, así como en la preparación de los niños para la Primera Comunión y de los jóvenes para la recepción del Sacramento de la Confirmación, no sólo de los alumnos del colegio, sino también de niños y jóvenes del barrio, las catequesis o reuniones dominicales con los Grupos de Amistad, que son varios grupos del Ciclo Intermedio, y los campamentos de verano junto con los alumnos del mismo ciclo de los demás colegios Maristas.

También quisiera destacar la labor que se realiza con alumnos del Ciclo Medio, fuera de las aulas, sobre todo los sábados y domingos después de la Eucaristía, con cursillos, convivencias en días de campo con alumnos que forman los grupos mixtos de Marcha, o Remar, como los denominan en otras naciones americanas. Sólo en Bolivia, Chile y Perú se les llama Marcha.

Complementando las actividades de Marcha, realizadas en los colegios durante el año escolar, se tienen los campamentos en época de vacaciones, sobre todo en las estivales, así como otros campamentos vocacionales y también otros para Catequistas. Esas actividades se realizan en los 5 colegios Maristas actuales en Bolivia..

Estas actividades, que llamaríamos complementarias de la formación cristiana y social, son dirigidas no sólo por los Hermanos responsables de cada colegio, sino también con la colaboración voluntaria de profesores de ambos sexos y de Antiguos Alumnos.

Igualmente, sobre todo los alumnos de los últimos cursos de Medio, especialmente los de la Promoción, hacen algunos trabajos sociales de promoción entre campesinos, o de otra índole, por espacio de 10 a 15 días anualmente. También en años anteriores preparaban diariamente el pan para desayuno de los alumnos de Básico, en la panadería del colegio, como una obra social más.

FORMACION DEL PROFESORADO Y DE LOS PADRES DE FAMILIA

Por último, hay que destacar la obra de la formación del Profesorado de éste y los demás colegios, así como de las asociaciones de los Padres de Familia. En efecto, cada año se organizan en cada colegio cursos de capacitación profesional. Estos cursos frecuentes, así como los que son dirigidos, o impartidos, a los Padres de Familia son dados en cada colegio por un equipo técnico compuesto por Hermanos y Profesores seglares, especialmente en las vacaciones de verano y aún de invierno, o en finales de semana. Algunos suelen durar alrededor de una semana y otros de dos o tres días y los extienden también al profesorado de otras instituciones educativas, mayormente de Fe y Alegría, y Padres de Familia de esos centros, a nivel no sólo departamental, sino también de otros departamentos de la nación.

BODAS DE PLATA DEL COLEGIO MARISTA “FE Y ALEGRÍA”

 Se han celebrado en el mes de junio de 1997, semana del 2 al 8, con gran solemnidad, dentro de la sencillez característica marista, los 25 años de funcionamiento de lo que fue la Escuela Gonzalo Drees “Fe y Alegría” y posteriormente Colegio Marista “Fe y Alegría” en el barrio del Temporal de Cala Cala de Cochabamba.

También han coincidido en ese fecha el aniversario del fallecimiento del Bto. Marcelino Champagnat y la fiesta del maestro boliviano, ambos acontecimientos el 6 de junio.

No han faltado, como es de costumbre en tales circunstancias, actos diversos para festejarlo y muy bien preparados  por profesores y alumnos, y mejor aún ejecutados: charlas para alumnos y padres de familia, alusivas a estos diversos acontecimientos, exposiciones, concursos diversos, teatro, deportes, acto académico, festival de danzas, Eucaristía concelebrada por el Sr. Arzobispo de la diócesis, Mons. René Fernández y 5 sacerdotes y un diácono, y bendición de una imagen de María y una gruta en la parte central del colegio, recuerdo y ofrenda de la Promoción 1996.

Igualmente, la primera promoción del colegio (1988) a nombre suyo y de las demás promociones, 10 en total, incluida la de este año, ofreció al profesor Jaime Rocabado, coordinador del colegio, una placa recordatorio y como acto de gratitud, en el acto académico.

También hubo un agasajo de confraternización, ofrecido por la Comunidad de los Hermanos y Directiva de los Padres de Familia para profesores y personal auxiliar de los colegios: santa Mónica, Nuestra Señora del Pilar y Marista “Fe y Alegría”. Fue un acto, el primero en conjunto de los docentes de los tres lcolegios, muy ameno, simpático e interesante para todos. Se aprovechó también para obsequiar a todos, de parte de los Hermanos, con la Biblia Latinoamericana.

DIRECTORES:

Madre  María del Carmen Domínguez. Básico

  1. Victoriano Ruiz Yoldi. Básico
  2.  Agustín Llanillo García. Básico
  3. Angel Redondo Mariscal. Básico
  4. Pedro Alegre Puente. Intermedio
  5. Eutiquiano Arce Arce. Básico
  6. Fernando Mayor García. Básico, Intaermedio
  7. Francisco Ruiz Irigoyen. Intermedio, Medio
  8. José Antonio López Rojo. Medio
  9. Saturnino Alonso Ortega. Intermedio
  10. Sra. Nelly Espada de Sitic. Básico
  11. Sr.  Alberto Libera Tapia. Medio
  12. Sr. Jaime Rocabado. Coordinador General
  13. Sra.  Juana Tames. Directora del ciclo Medio

ESCUELA SANTA MÓNICA Y COLEGIO NUESTRA SEÑORA DEL PILAR

 Constituyen la ampliación actual de la obra Marista en Cochabamba.

Durante este año (1997) han pasado a formar parte de la Familia Marista dos nuevos establecimientos educacionales: Escuela Santa Mónica y colegio Nuestra Señora del Pilar, sitos ambos en el Norte de la ciudad de Cochabamba, en el barrio Ticti Norte la primera y barrio Señor de Mayo el segundo.

Ambos centros pertenecen a la Parroquia de Santa Mónica, de esa zona, regentada por los Padres Raúl Romero y Alfredo Magallón, pertenecientes ambos a la diócesis de Tarazona (Zaragoza) España.

Estas construcciones, así como la iglesia parroquial, la del barrio Señor de Mayo, y jardín de infancia contiguo al colegio el Pilar, han sido costeados con aportes de la mencionada diócesis y de otras instituciones españolas. También ha contribuido en algo la Provincia Bética Marista.

Tanto el Sr. Obispo de Tarazona, quien acudió a la inauguración de la Iglesia Nuestra Señora del Pilar, como los dos Padres de la parroquia y los padres de familia, de ambos colegios, han estado muy de acuerdo en que los dos centros pedagógicos sena orientados por los Hermanos Maristas y profesores seglares del colegio Marista “Fe y Alegría”. Además, se están haciendo los gestiones pertinentes para que formen parte también de la organización Católica “Fe y Alegría”.

Es por eso que se han integrado ya en la Familia Marista, y los profesores que trabajan en ellos, así como los que los regentan como directores generales, o de sección, han estado muy de acuerdo también con esa dicisión.

Por eso, podemos decir que ya son tres centros educativos a quienes se imparte la enseñanza con los métodos y filosofía cristiana marista en Cochabamba.

El alumnado actual, entre los 3 establecimientos, sobrepasa los 3.000 alumnos en los tres ciclos y mixtos todos. El profesorado, personal administrativo y auxiliar es de 155 personas de ambos sexos.

Hno. Pedro Alegre