ACLARACIONES

Es el único, de los 5 colegios que regentamos los Hermanos Maristas en Bolivia, considerado como particular, o de pago (nombre con que se designan a los colegios privados y sostenidos económicamente con cuotas, o aportaciones, de los alumnos).

Es también el primero que se creó en una población de gran importancia y de gran porvenir, la tercera entonces y la segunda actualmente después de La Paz, incluida la ciudad del Alto, no sólo en el aspecto económico, sino también en el cultural. No lo era así cuando se fundó el colegio, pues entonces era mayor Cochabamba y con más prestigio, ya que Santa Cruz contaba con 50.000 a 60.000 habitantes, superando su población actual los 800.000 habitantes.

ANTECEDENTES.

El buen concepto adquirido por la enseñanza, educación, seriedad en los estudios, formación de los alumnos y aun en otros aspectos, del Colegio Marista de Roboré, y posteriormente del Colegio de San José de Chiquitos, aunque éste con menor influencia, se hizo sentir bastante en Santa Cruz. Precisamente, el que esto escribe pudo comprobarlo al tener contacto directo con algunos catedráticos de la Universidad Estatal “Gabriel René Moreno”, la única existente entonces en la ciudad, quienes se lo manifestaron cuando le dijeron: “Llegan sus exalumnos a los estudios superiores, en las diversas materias, con buena preparación y por eso se puede esperar mucho de ellos”.

Algo análogo aconteció también en otros aspectos y, por supuesto, en otras esferas sociales, por tratarse de un colegio católico y dirigido por religiosos educadores, lo que no tenía nada de extraño.

Esa influencia también se hizo sentir en otras universidades de la nación, y aún del extranjero, sobre todo en las de La Paz, Cochabamba y Oruro por el número de alumnos que frecuentaron allí sus estudios universitarios, lo que también se hizo sentir en algunas esferas sociales, sobretodo entre militares, debido ala existencia en Roboré de la 5ª División del Ejército, varios cuarteles y la base aérea,  responsables de la frontera con Brasil y Paraguay.

En 1966, estando en Cochabamba los Hnos. Fernando Moreno y Vidal Bretos, con encargo del Hno. Provincial de Bética Marista, de buscar un local adecuado para crear allí un colegio de pago, tiene lugar el primer contacto de los Hermanos Maristas con Monseñor Luis Rodríguez Pardo, a la sazón Obispo de la Diócesis de Santa Cruz, quien les invitó a ir a Santa Cruz donde les ofrecía un terreno de unos 10.000 metros cuadrados y la cantidad de 25.000 dólares americanos para construir un colegio.

La compra de los terrenos y el dinero ofrecido eran parte de una donación del Sr. Arzobispo de Boston, Cardenal Cushing.

Así es como en el año 1967, yendo a visitar a los Hermanos y obras de Bolivia, el Hno. Jesús Rodríguez, Provincial de Bética Marista, se entrevistó con el Señor Obispo de Santa Cruz, Mons. Luis Rodríguez y llegaron a un acuerdo de construir, por parte del Obispado, y dirigido después por los Hermanos Maristas, un colegio como particular, o de pago, y como medio de garantía, en cierto modo, sobre todo en el aspecto económico, para los demás colegios, incluyendo el que se esperaba construir en Cochabamba, que eran semifiscales, o no pagantes, en caso de necesidad urgente.

Luego el Hno. Fernando Moreno fue destinado a Roboré y el Hno. Vidal Bretos quedaba en Santa Cruz, hospedado en el Instituto Mercado Aguado, horfelinato dirigido por los Hermanos de La Salle, encargándose de hacer las gestiones para la construcción del Colegio y la supervisión de las obras.

CONSTRUCCIÓN DE LA PRIMERA PARTE DEL ACTUAL COLEGIO.

Efectivamente, las obras se inician en ese mismo año en los terrenos que ya había adquirido el Sr. Obispo con la  ayuda recibida, como ya se indicó, del Sr. Arzobispo de Boston cuando, en años anteriores, había sido Delegado del Papa para el Congreso Eucarístico Nacional que se celebró en Santa Cruz, ayuda que recibió la Diócesis de Santa Cruz para la educación católica y también con la que se había construido ya el colegio de niñas y jóvenes que lleva su nombre y encomendado después a las Religiosas de Jesús María.

Para Febrero de 1968 ya estaban construidas las primeras edificaciones previstas, unas 6 aulas y la residencia de los Hermanos de la Comunidad. Fue el constructor el Sr. Kurt Riter, quien también construiría el Colegio y Residencia de los Hermanos en Comarapa.

Como ya se indicó antes, en todo este tiempo residió el Hno. Vidal Bretos en la Comunidad de los Hermanos de  La Salle, colaborando también en las actividades de su colegio.

INICIACIÓN DE ACTIVIDADES ESCOLARES.

Se inician en el nuevo colegio las actividades escolares el 3 de Febrero de 1968.

Formaban la primera Comunidad Marista los Hermanos Florencio Puente Pérez, como Director del Colegio y Superior de la Comunidad, Vidal Bretos Arrondo y Jesús Ortega Dehesa.

Por ser los tres extranjeros, y cumpliendo lo estipulado en las normas gubernamentales, fue designado como subdirector oficial del colegio, Monseñor Carlos Gerike, Prelado Doméstico de Su Santidad, nacido en San José de Chiquitos y entonces Arcipreste de la Catedral.

Dicho sacerdote siempre se distinguió por su aprecio y colaboración en todo lo posible a la Obra Marista de Bolivia.

Comenzaron las actividades escolares con tres cursos: el último curso de Primaria y dos primeros de Media (Bachillerato). En total eran unos 120 alumnos, todos varones.

Poco después llegó la Resolución Ministerial aprobando el funcionamiento del colegio.

Además de los ya citados, colaboraron otros profesores seglares, algunos exalumnos del Colegio Marista de San José de Chiquitos, como los Prof. Rigoberto Rivero y Freddy Vargas, sobre todo para impartir algunas asignaturas consideradas como materias nacionales: Lenguaje, Historia, Geografía y Cívica y también para las ramas técnicas e idiomas, siendo el Profesor de Inglés un Sacerdote de Maryknoll, norteamericano y exalumno de nuestro colegio de Nueva York.

En el año 1971 el Hno. Florencio fue designado al Colegio de Comarapa como Director y le sustituyó el Hno. Agustín Llanillo García. En su directorado se hicieron algunas mejoras importantes en la finca como el cementado de las canchas de juego y el cerco de ladrillo por debajo y malla olímpica en lo alto que rodea la finca, de unos 300 metros lineales.

El alumnado fue aumentando en gran medida año tras año, y adquirió el colegio notable reputación por la enseñanza impartida, los resultados académicos y la forma y ambiente que había en el trato entre los profesores, así como entre éstos con los alumnos y padres de familia.

ALGUNAS MODALIDADES POSTERIORES.

A medida que las circunstancias lo exigían se fue ampliando el edificio con varias construcciones complementarias, pero siguiendo la misma línea arquitectónica y adquiriendo algunos pequeños terrenos colindantes, pues no había posibilidad de mayores adquisiciones, no sólo para nuevas aulas, sino también para salón de actos múltiples, coliseo abierto, amplio salón de computación u ordenadores, etc.

Siendo Director del Colegio el Hermano José Antonio López Rojo se inicia la enseñanza mixta, o coeducación, tanto en el ciclo Intermedio, pues aún no existía el ciclo Básico (Primaria) como en el Ciclo Medio, dando preferencia a alumnas que ya tenían hermanos estudiando en el colegio.

Se inicia, igualmente en esta época, la enseñanza en el Ciclo Básico en el turno de la tarde ya que los otros dos ciclos lo hacían por la mañana.

Es también cierto que, para que funcionase el Ciclo Básico, hubo de sacrificarse algo que a varios hermanos les dolió bastante, ya que antes de iniciarse la enseñanza primaria funcionaba en ese horario el Colegio Fiscal Marista de Intermedio (semiestatal) y en los mismos locales, para alumnos hijos de familias de escasos recursos, como obra social, y que ese colegio posteriormente no tuvo lugar fijo y los Hermanos Maristas se desentendieron completamente de él. No obstante, a partir de 1992 ó 1993, con la colaboración de los Padres de Familia, se ayuda a construir una escuela en uno de los barrios periféricos más pobres y alejados del centro de la ciudad, como obra social. Es una escuela fiscal, o estatal.

También durante un período de unos 10 años funcionó en los locales del colegio, con clases nocturnas, la Normal Católica para profesores de Religión..

Posteriormente se han hecho, como ya se indicó antes, mejoras muy importantes tanto con algunas ampliaciones y remodelaciones como en planes de enseñanza, superación del profesorado con reuniones y cursos especiales, al igual que en los demás colegios nuestros y en otros aspectos, como orientación a los Padres de Familia, formación del Equipo Coordinador entre Hermanos y Profesores seglares, Asociación de Antiguos Alumnos, etc. Sobre todo se ha incrementado esto siendo Director el Hno. Vidal Bretos.

LA VILLA MARISTA.

Mención especial merece la adquisición de unos terrenos de 4 hectáreas y mejoramiento con algunas construcciones: piscina, canchas deportivas, salón múltiple, vivienda del cuidante y su familia, consultorio dental, aunque éste de momento aún no funciona.

Esos terrenos fueron donados por la familia de los Antiguos Alumnos Gustavo y Luis Bloch.

Actualmente constituye la Villa Marista, sita a 12 km. del colegio, un lugar adecuado de recreo, o descanso, para los Hermanos, Profesores y sus familias, alumnos, padres de familia y exalumnos los fines de semana especialmente, y  cuando los alumnos participan en días de campo organizados por el colegio, o bien campamentos, retiros u otras actividades similares.

BODAS DE PLATA DEL COLEGIO.

En el año 1993, siendo Director el Hno. Maurino Ortega, se celebraron con gran solemnidad las Bodas de Plata del Colegio. Como recuerdo de ese acontecimiento se construyó una plazoleta interna con el denominativo de “Plaza de Bodas de Plata”  estética y muy acogedora, un tanto similar a las antiguas plazoletas, o humilladeros, coloniales.

DIRECTORES Y OBRAS REALIZADAS EN SUS MANDATOS.

Hno. Florencio Puente (1968 a 1970): los dos primeros años de funcionamiento del colegio.

Hno. Agustín Llanillo (1971 y 1972): Se construyen los pabellones de Dirección, Laboratorios y ampliación de clases (2ª parte). Se prestan aulas por la tarde al Liceo de Señoritas Monseñor Santisteban, colegio fiscal, por estar en construcción su nuevo local. Se cerca la finca con barda de ladrillo rojo, rematada con malla olímpica. Se cementan parte de las canchas.

Hno. Vidal Bretos (Primer Período 1973 a 1977):  Egresa la Primera Promoción de Bachillerato. Se prestan aulas para el Colegio Fiscal “Otilia Vaca-Díez” Ciclo Intermedio, durante dos años y mientras refaccionan su colegio. Se crea el Colegio Fiscal Marista (1976) Ciclo Intermedio, funcionando en turno de la tarde. Lo dirigen los Hermanos Maristas. Se construye el Salón-Teatro, o salón múltiple.

Hno. Celso García (1977 a 1982): Se compra el terreno en donde está actualmente el Coliseo con aporte y asesoramiento jurídico de la Asociación de los Padres de Familia. Hubo la sugerencia de que fueran para la construcción de una piscina, si bien prevaleció la idea de que fuera un coliseo simecerrado y para usos múltiples y aún utilizado en los recreos de los alumnos. Creación del Ciclo Básico Mixto.  Se cierra el Colegio Marista Fiscal que pasa a ser independiente de los Hermanos Maristas

Hno. José Antonio López (1983-1985): Se consiguen los terrenos de la Villa Marista. Se hace el Colegio Mixto también en los demás ciclos.

Hno Lucidio Redondo (1986): Se Cubren los terrenos del coliseo. Se inician las obras de la Villa Marista con la construcción de dos canchas polideportivas, tanque elevado de agua y casa del cuidante.

Hno. Vidal Bretos (2º período) (1987-1992): Conclusión del Coliseo. Compra de un terreno colindante en la calle Saavedra. Construcción de 4 aulas en dicho terreno. Adquisición de 25 computadora u ordenadores.

Obras realizadas en la Villa Marista: Construcción de una casa de usos múltiples y consultorio dental. Construcción de la piscina y vestuarios.

Hno. Maurino Ortega (1993-1995): Bodas de plata del Colegio. Construcción de la plazuela interna “Bodas de Plata” como recuerdo. Construcción del nuevo hall y biblioteca ampliada.

Nuevo proyecto:

Se está pensando en un proyecto par poder satisfacer las necesidades de un barrio periférico en materia de educación.

El colegio particular Marista, que funciona en Santa Cruz de la Sierra, está asumiendo este pedido de la Iglesia.

Será un medio de concientizar a los alumnos, profesores y padres de familia.

Se ha enviado un proyecto a la Fundación Alfonso XIII, de España y ha sido aprobado.

También a nombre de la Arquidiócesis, se está solicitando al Consejo Municipal quo nos otorgue unas 2 hectáreas para su ubicación.

Se estima puedan iniciarse las obras, si todo sale bien, en marzo de 1998. El terreno está situado en el barrio Paraíso, camino y cerca de la carretera que llega a Palmasola, en dirección sur de la ciudad.

También se ha colaborado en otras escuelas de barrios periféricos hasta el presente, pero no tan directa y eficazmente como se desea en este nuevo centro educacional, ya que  se pretende sea lo más completo posible.

Hno. Pedro Alegre