ANTECEDENTES.

Parece ser que antes que llegaran los Hermanos Maristas a Bolivia, ya que se habían comprometido hacia el 1917, llegaron los hermanos de las Escuelas Cristianas.

Se habían comprometido los Hermanos Maristas franceses, como también lo eran los de La Salle, pero posteriormente desistieron en venir. No se sabe en concreto cuál fue el motivo. Pudo ser por estar fundando obras en otras naciones americanas en esa época, o bien a consecuencia de la Primera Guerra Europea o Mundial.

Lo cierto es que es el primer contacto, que se sepa, que hubo entre Autoridades Bolivianas y los Superiores Mayores de la Congregación de los Hermanos Maristas.

Quiero indicar aquí, a ese respecto, una nota tomada de “La Salle en Bolivia” del Hermano Lasallista Saturnino Gallego. Dice textualmente dicha nota, tomada a su vez de los archivos generales de su Congregación:

Una primera carta del Sr. Obispo de La Paz, Monseñor Ávila, hace sonreír a la par que revela la claridad de la decisión. Es del 14 de Septiembre de 1917, y va dirigida al Hermano Stratonique, Superior General de los Hermanos Maristas. Se le había enviado, de antemano, 5.000 francos para costear el pasaje hasta La Paz de los Hermanos que debían venir. Eso era antes del estallido de la Primera Guerra Europea. Visto que, por razones de la situación bélica, no pueden venir los Hermanos Maristas, desistimos de una vez y pasen dicha cantidad a los Hermanos de las Escuelas Cristianas.

TRÁMITES POSTERIORES.

De acuerdo con los anales posteriores, o archivo del Distrito de Bolivia, y también de la Provincia Bética Marista y aún del Archivo General de Roma, en 1956, yendo a Roma Monseñor José Calasanz Rosenhammmer, Vicario Apostólico de Chiquitos, en Bolivia, en visita “Ad Limina”, se entrevistó con el Hno. Superior General de los Hermanos Maristas, solicitando miembros de la Congregación para hacerse cargo de un colegio externado e internado, para varones, que deseaba construir en Roboré, a unos 400 km. de la capital del Departamento de Santa Cruz, de nombre homónimo, y a unos 150 km. de la frontera con el Brasil, por el este, y con el Paraguay por el Sur.

Dicha población era la mayor del Vicariato entonces, y sin ser la capital de la Provincia Chiquitos, era, sin embargo, la más importante. Y, aunque no fuera la residencia del Sr. Obispo, sí era de las más céntricas, asentada sobre la vía férrea que unía a Santa Cruz de la Sierra con Corumbá, ciudad fronteriza en la República del Brasil.

El Hno. Leónidas, Superior General entonces, no desechó la idea pero le indicó al Sr. Obispo que antes consultaría con los Hermanos Provinciales, sobre todo con los de España.

Fue aceptada la invitación por una de las Provincias Maristas de España, lo que hizo la Provincia Bética, por medio de su Provincial, el Hno. Ramón Sebastián (Demetrio Alzaga) en la mencionada reunión de los Superiores Provinciales.

A partir de este momento histórico, hay una amplia y diversa correspondencia entre el Sr. Obispo y el mencionado Superior Marista, así como con el Consejo General de la Congregación. Lo mismo sucederá después con el Hno. Provincial y su Consejo y el Hno. Pedro Lacunza, como principal fundador y Director del primer Colegio Marista en Bolivia.

Pero antes de concretarlo en firme, a ruegos del Consejo General y del Consejo Provincial de Bética, llegaron dos Hermanos del Perú, comisionados por el Consejo General para un conocimiento de facto, hablar personalmente con el Sr. Obispo y con el Párroco de Roboré, Padre Erwin Wergthaler, franciscano del Tirol Austríaco al igual que el Sr. Obispo. Estos hermanos fueron Hilario Marín y Manuel García

El informe que dieron los mencionados Hermanos, tanto al Consejo General, como al de la Provincia Bética, fue favorable y bastante elogioso, si bien no ocultaron ciertos inconvenientes, sobre todo al inicio de la obra para los Hermanos llegados de España, como el clima muy caluroso en casi todo el año y muy húmedo en los 6 meses de la estación de las fuertes lluvias, por ser zona tropical y selvática y estar la población a menos de 200 mts. sobre el nivel del mar, así como falta aún de medios sanitarios en gran parte, tipo de alimentación, enfermedades endémicas como la malaria, la proliferación de insectos y algunos muy nocivos y molestos, etc.

Sin embargo, quedaron muy bien impresionados de la sencillez y amabilidad de sus habitantes, así como del bello y paradisíaco paisaje.

DATOS MÁS CONCRETOS SOBRE ROBORÉ.

Por otra parte, era una población relativamente nueva y de las más jóvenes de la Nación, pues fue fundada el año 1916 como un fortín en la selva por la proximidad con las fronteras internacionales del Brasil y del Paraguay. Por eso tuvo bastante importancia en la Guerra del Chaco librada entre 1932 y 1935 entre Paraguay y Bolivia por cuestiones petroleras.

La población permanente entonces, sin incluir el elemento militar, bastante numeroso, era entre 4.500 a 5.000 habitantes, con dos cuarteles, Comandancia de la Quinta Región Militar, amén del Banco del Estado, diversas oficinas estatales, así como talleres de reparación de material ferroviario.

En cuanto al aspecto educacional, funcionaban dos escuelas estatales de Primaria y otra mantenida por la empresa ferroviaria, y un colegio internado para niñas huérfanas dirigido por religiosas Franciscanas oriundas de Austria. Todos estos centros eran de Enseñanza Básica.

Socialmente estaba la población formada, en su mayor parte, por familias procedentes de otras poblaciones de la extensa región Chiquitana que abarcaba dos Vicariatos, o bien cuatro provincias, con una extensión alrededor de los 200.000 km. cuadrados y apenas 50.000 habitantes. Estas familias procedían de San Javier, Concepción, San Ignacio de Velasco, San Miguel, San Rafael, Santa Ana, Santiago, poblaciones fundadas por los PP. Jesuítas y que constituyeron las famosas Reducciones de Chiquitos, similares, o superiores, a las del Paraguay.

Otras de estas familias procedían de Santa Cruz y aún del interior de la República.

Eran estos habitantes mestizos y blancos en un 50% aproximadamente. Algunas de estas familias llegaron debido a las obras del ferrocarril recientemente construido, con aportación muy grande del Brasil, y otras por ser los hombres Funcionarios del Estado o militares. A eso se añadieron bastantes comerciantes, sobretodo procedentes del noroeste del Departamento de Santa Cruz, en su mayoría nativos de Vallegrande, y de otros departamentos, particularmente de Cochabamba y La Paz.

INICIACIÓN DE LA OBRA MARISTA EN TIERRAS BOLIVIANAS.

El 8 de Diciembre de 1956, a las 6 pm., llegaba a Roboré el primer Hermano Marista,procedente de España, de la futura Comunidad Misionera. Era el Hermano Pedro Mariano (Pedro Lacunza Asnáriz) procedente del Colegio Marista de Badajoz (Extremadura) en donde ejercía el cargo de Director.

El día 9, domingo, al finalizar la Eucaristía de la mañana, hizo su presentación a los feligreses, y al mismo tiempo a los demás vecinos, el P. Erwin, como fundador y primer director del nuevo Colegio.

Fue designado por el Hno. Superior de Bética Marista para ese cargo el 17 de Septiembre de ese año, y a pesar de sus grandes deseos de llegar lo antes posible, no lo pudo hacer hasta estas fechas.

El viaje, dada la premura del tiempo, lo hizo por avión hasta Corumbá y de allí por ferrocarril hasta Roboré.
Según sus memorias, fue un tanto accidentada esta última etapa del viaje.

Durante casi dos meses residió en la casa parroquial con los tres Padres Franciscanos austríacos (del Tirol) que atendían la Parroquia y pueblitos, o ranchos, de la extensa jurisdicción parroquial.

Posteriormente, el día 22 de Marzo de 1957, arribaron, por vía marítima y terrestre, por Brasil, a las 4,30 am. también procedentes de España y de la Provincia Bética Maristas, los Hnos. Agustín (Angel Redondo Mariscal) y Apolinar (Pedro Alegre Puente), con lo que se completó la primera Comunidad Marista en Bolivia.

Es de advertir que el Hno. Provincial había solicitado Hermanos voluntarios para esta primera misión y lo haría también en años sucesivos.

En años posteriores también llegaron otros Hermanos, procedentes de la Provincia Marista de origen de la misión, voluntarios y sin mayor compromiso, sobre todo respecto a su retorno, si lo necesitaban, para quedarse en la antigua provincia.

Aunque el Sr. Obispo se comprometió de palabra a sufragar los gastos de viaje de los Hermanos durante algunos años, si no en su totalidad, sí al menos la mitad, no se ha cumplido esta cláusula, por ser muy onerosa, creemos.

RAZONES PARA CREAR EL COLEGIO EN ROBORÉ.

Parece que fueron varios, y de peso, los motivos que impulsaron a Monseñor José C. Rosenhammer a construir dos Colegios de Enseñanza Media (Bachillerato) en esa población: Uno para varones, complementado después con enseñanza técnica de mecánica, carpintería, motormecánica y electricidad, y otro de Enseñanza Media para alumnas. De este último se harían cargo las Madres de la Sagrada Familia, fundadas por la Madre Emilia Rodat en Burdeos (Francia). Dichas religiosas llegaron también de España, un año después de nosotros, por eso ese colegio lo regentamos el año 1957 los Hermanos Maristas.

El Colegio Marista fue internado y externado y se añadieron posteriormente los talleres. El de la Sagrada Familia fue siempre externado para niñas o jóvenes. Los motivos principales fueron:

  • Ser Roboré la población, como ya indiqué antes, más poblada del Vicariato de Chiquitos (actual diócesis de San Ignacio de Velasco) zona del Oriente Boliviano.
  • Estar situada en la vía férrea que unía Santa Cruz de la Sierra con Corumbá, en Brasil, ser ambas poblaciones importantes y estar en un amplio y constante progreso en todos los aspectos.
  • Constituir uno delos centros más importantes, o principales, de las mayores poblaciones del Vicariato. Por eso se pensó fuera también internado, el colegio de varones, con unas 150 plazas, y externado al mismo tiempo.
  • Dar oportunidades a los jóvenes de ambos sexos, con capacidad para los estudios y deseos de superarse.
  • También, según algunos informes serios, evitar la creación de otros centros similares, no por el Estado, que no lo hacía, sino por algunas sectas protestantes, o evangélicas (nombre genérico que se daban entonces varias sectas en América del Sur, a partir del Congreso que tuvieron en Uruguay en 1929) y que pretendían establecerse a toda costa.

Ya en San Ignacio de Velasco, sede del Sr. Obispo, existía el Colegio-Seminario con alumnos internos (Seminaristas menores) y alumnos externos, no seminaristas, dirigido por los Padres Franciscanos del Vicariato, y que gozaba de muy buena reputación, pero no tenía los estudios, o cursos, completos de Bachillerato.

Tampoco había ningún colegio estatal con ese ciclo completo en toda la Chiquitanía. De hecho fue, junto con el de las alumnas dirigido por las Religiosas de la Sagrada Familia, los dos primeros colegios de Enseñanza Media completa en todo el este y sur del Departamento de Santa Cruz.

DOCUMENTACIÓN.

Fue muy abundante desde el 8-12-56 al 8-11-65.

Como el gran organizador de la Obra Marista en Bolivia en esos años fue el Hno Pedro Lacunza, y se constituyó al mismo tiempo en el fiel cronista, dejó escritos a máquina 43 cuadernos de 30 hojas cada uno. Además de otros apuntes importantes escritos a mano desde el 17 de Mayo al 6 de julio de 1966, fecha de su fallecimiento. Estos escritos, de un inmenso valor, aún se conservan.

En cuanto a los más de 120 documentos, de variada índole, que también dejó en el archivo del Colegio, no sucedió lo mismo ya que posteriormente han desaparecido bastantes.

Según lo consignado en esos cuadernos de Anales, los mencionados documentos en general, podrían clasificarse así:

  • Documentos relativos a la primera fundación en Bolivia, dirigidos o provenientes de los Superiores Mayores de la Congregación (Casa Generalicia).
  • Idem del Hno. Provincial y su Consejo de Bética Marista.
  • Otros procedentes, o enviados, del Sr. Obispo de Chiquitos, Monseñor José Calasanz Rosenhammer.
  • Documentos relativos a solicitudes de nuevas fundaciones.

Fueron en esos años, y aún posteriormente, numerosas esas peticiones y de ahí la gran cantidad de documentos sobre esas peticiones, gestiones y resultados.

De hecho se complació la petición del Sr. Obispo de Chiquitos creando el Colegio en San José de Chiquitos, capital de la Provincia Chiquitos, y de nombre homónimo, que fue la segunda fundación.

Posteriormente se complació a los PP. Dominicos alemanes (Padre Gonzalo Drees) abriendo el colegio de Comarapa. Los demás colegios se crearían posteriormente.

– Documentos varios. Son muy diversos. Unos sobre los actos cívicos representados ante el público en ocasiones solemnes, como las fiestas Patrias o Departamentales, en las gradas del Casino Militar de la 5ª División de Ejército, como “El Acta de la Independencia de Bolivia”, “Muerte de Sucre”, “Fundación de Santa Cruz de la Sierra”, y muchos otros.

Es de advertir que los guiones respectivos fueron realizados por el Hno. Pedro Lacunza.

Otros documentos fueron de índole distinta como la ayuda que se comprometió a dar anualmente D. Germán Vaca-Díez, gran bienhechor y amigo del Colegio, mientras durasen las obras de construcción del Colegio (y que fueron varios años) y sobre la cesión (siendo Alcalde Municipal el mencionado señor) por parte de la Alcaldía de 5 hectáreas de terreno, contiguas a las dos ya adquiridas, para cuantos servicios se precisasen en el Colegio.

Sobre lo que antecede hay que aclarar que dos de esas cuadras posteriormente se han revertido a la Alcaldía para obras de interés municipal, como son el hospital, el estadio y coliseo municipales y últimamente otra para una plaza pública orrnamental.

ORIENTACIÓN DEL COLEGIO.

Desde sus comienzos fue un Centro Educacional en el que prevaleció la formación humanística y religiosa, lo que llamó poderosamente la atención de propios y extraños, máxime en el ambiente en que se desenvolvía en un pueblo aun de escasos recursos materiales y culturales.

Por eso a la formación cultural e instrucción dadas con gran empeño, se unió la enseñanza y prácticas religiosas, como la oración en clase, recepción semanal de sacramentos, prácticas de los Primeros Viernes y Sábados, entronización de los Sagrados Corazones, Patronos del Colegio, renovación mensual de este acto, e importancia suma dada a la asistencia de la Eucaristía Dominical y demás celebraciones litúrgicas.

Como dato curioso, y un tanto al margen de lo que indicamos, cabe destacar las “Cartas desde Bolivia” mensualmente enviadas por el Hno. Pedro Lacunza a la revista familiar “Stella Maris” y que se leían con agrado por muchos hermanos de España.

OTRAS AYUDAS.

Los comienzos fueron muy sencillos, en todos los aspectos, tanto de la Comunidad como del Colegio. En cuanto al Colegio, se inició y siguió durante unos 10 años como colegio semiparticular con módicas pensiones. Por eso, ya desde el inicio, se impartió también la enseñanza de dactilografía en horas extras, fuera del horario escolar, y que nos sirvió de ayuda económica.

También, en honor a la verdad, y muy agradecidos por ello, hemos de dejar constancia de la gran ayuda recibida, en especial de textos y otro material didáctico de los Hermanos Provinciales y Administradores de las Provincias Maristas de Perú, Chile, Argentina y Brasil. Es de justicia hacer esta aclaración.

La Provincia Bética Marista se ha volcado incesantemente en ayuda de la obra Marista en Bolivia, desde los inicios, tanto en personal cuanto en otros recursos, y en especial económicos. Muy agradecidos por todo ello.

SITUACIÓN DEL COLEGIO HASTA 1981.

A partir del año 1968 se imparte la enseñanza técnica de carpintería, mecánica, motormecánica y electricidad.

Posteriormente, en el año 1970 se crea el Ciclo Básico (Primaria) ya que antes sólo funcionaban los Ciclos Intermedio y Medio. Este ciclo es mixto. Lo son también actualmente los otros dos.

Cuenta actualmente con unos 800 alumnos en los diversos Ciclos.

En cuanto al edificio, es el mayor en extensión de los 7 colegios dirigidos por los Hermanos Maristas en Bolivia, no sólo en cuanto a la parte construida, sino la extensión de patios, canchas y huerta que suman más de 4 hectáreas en total.

El arquitecto de la construcción fue el Hno. Walfrido Stael, religioso Franciscano alemán, aunque residente entonces en San Pablo (Brasil).

OTRAS NOTAS DE INTERÉS.

Cabe destacar también desde los inicios de esta obra la gran colaboración entre los padres Franciscanos del Vicariato de Chiquitos y los Hermanos Maristas. Con frecuencia se les colaboraba tanto en el Colegio de Santiago (internado de Primaria y externado) y aún a veces en el Colegio-Seminario de San Ignacio de Velasco, como en la Pastoral tanto en Roboré y otras poblaciones como en los ranchos cercanos o apartados de la selva, haciendo los recorridos como se pudiera, con frecuencia a lomo de caballo y por espacio de varios días y a veces meses, sobre todo en las vacaciones estivales.

Es cierto que los Padres correspondieron siempre admirablemente, y en todo, tanto en cuanto se refiere a los Hermanos como a la obra del colegio.

También se tuvo gran colaboración con las Religiosas de la Sagrada Familia, españolas, y con las Franciscanas de Halen, austríacas, y Franciscanas Angelinas, italianas, que trabajaban en el Vicariato.

Datos obtenidos posteriormente

Siendo Superior del Distrito el H. Agustín Llanillo no se aceptó la dirección del Colegio Seminario de San Ignacio de Velasco, ni crear otro nuevo colegio en San Matías, ofrecidos ambos con gran insistencia por el Sr. Vicario Apostólico de Chiquitos.
Igualmente, y con autorización del mencionado Sr. Obispo de Chiquitos, Mons. José Calasanz Rosemhamer, se clausuró el internado de Roboré por varias razones, siendo la principal porque se creyó que no cumplía con los fines previstos como ayuda a familias más necesitadas del campo, ya que los internos eran hijos de familiar pudientes de otras poblaciones del Vicariato y, sobre todo, procedían de Santa Cruz de la Sierra y aún de la Paz.

En 1995, debido a la Reforma Educativa a nivel nacional y por el Convenio Iglesia-Estado, fue designado, con aprobación del H. Superior del Distrito y su Consejo, el H. Vidal Bretos por el Sr. obispo de San Ignacio de Velasco, Mons. Carlos Steter, como Delegado Jurisdicional de Educación de aquel obispado y al mismo tiempo responsable de la animación pastoral.
Es lo mismo que en El 1997 solicitó el Sr. obispo de El Alto (la Paz) Mons. Jesús Juárez, y que se le fue concedido, respecto al H. Lucidio Redondo, como coordinador de la red de Centros diocesanos de su diócesis.

Posteriores datos de interés:

En 1970 se inicia el ciclo básico. Desde su inicio es mixto. También lo sería a partir de esta fecha los otros dos ciclos.
Durante dos períodos funcionó en la población la Escuela Itinerante de profesionalización del magisterio, dependiente de la Escuela Normal Enrique Finot de Santa Cruz.

Estos períodos fueron de 1970 a 1974 y de 1990 a 1993.

La finalidad fue dar opción a los maestros no titulados para poderse titular. Participaron algunos hermanos y docentes del colegio como alumnos y como profesores y en la dirección. Cosa análoga, con participación de algunos hermanos como profesores y en la dirección, se había realizado anteriormente en la población de Concepción, aprovechando el tiempo de vacaciones estivales.

Al completarse la enseñanza en el colegio con el ciclo básico sel tuvieron que adaptar para aulas, dirección y secretaría de este ciclo, asó como nuevos servicios, el subsuelo del edificio en el que anteriormente fueron cocina, comedores y salas de juego del antiguo internado.

Se ha realizado muy bien esta adaptación así como para el laboratorio de química sito también en esos locales.

Por otra parte, y debido a un derrumbe del pabellón oeste del colegio, se reconstruyó de nuevo y, además de se actualmente la capilla para el alumnado, se celebra en ella la Eucaristía dominical para los feligreses de los barrios contiguos al colegio.

Debemos resaltar también, entre las últimas mejoras, la instalación de los amplios y bien dotados gabinetes de Física y Química, el Instituto de computación, con 30 computadoras. Se ha solicitado a la Universidad Católica lo adopte como ya se hizo con el de Comarapa.

También se ha dotado de una amplia biblioteca y con abundancia de material pedagógico.
Todo esto se ha conseguido con aportaciones de diversas formas y lugares, sobre todo extranjeras, como Manos Unidas y otras

Como última aportación señalaremos la Plaza Marcelino Champagnat, actualmente en construcción junto al colegio y bajo la dirección y supervisión del H. Vidal Bretos y asesorado por algunos axalaumnos interesados en mostrar así su agradecimiento y como homenaje a la Institución Marista.

Se hace en unos 8000 m2 que pertenecieron a los terrenos asignados al colegio por D. Germán Vaca Díez, alcalde municipal y con la colaboración de la actual alcaldía, mediante la participación popular de esa institución cívica.
Creemos que será uno de los lugares más agradables, artísticos y bellos de la joven población, “la perla del oriente boliviano”, una vez concluida.

RESULTADOS.

Han sido hasta el presente muy halagüeños y cabe destacar también el gran número de profesionales, de todas las ramas, exalumnos de este colegio que actualmente trabajan en Bolivia y aún fuera de sus fronteras con notable éxito y dedicación.
BODAS DE PLATA DEL COLEGIO.

Con ocasión de las Bodas de Plata de la llegada de los Hermanos Maristas a Bolivia y de la fundación del Colegio de Roboré, que se celebró en aquella población en 1981, por se el primer colegio que se fundó, el Estado Boliviano concedió el Cóndor de los Andes (máxima condecoración) a título póstumo al Hno. Pedro Lacunza (Hno. Pedro Mariano). También condecoraron al Colegio el Ministerio de Educación y la Alcaldía de Roboré.

Fue en esa circunstancia en que se inauguró un monumento a la memoria del Hno. Pedro Lacunza, junto al Colegio, Calle España, en presencia de su hermano Mariano, llegado de Buenos Aires.

Este monumento, de cuerpo entero y muy bien logrado, fue costeado por la Asociación de Antiguos Alumnos del Colegio y como perenne memorial del Primer Director del Centro, y como prueba de gratitud, del que guardan inmejorable recuerdo por su ciencia, su virtud y su entrega sin medida a la obra educativa y social hacia ellos y también para toda la población.

NUEVO INTERNADO PARA NIÑOS DEL CAMPO.

Más tarde, y como ayuda a los niños de ranchos cercanos a Roboré, se abrió un internado para unos 30 internos que debían seguir enseñanza agrícola y algo de talleres. Funcionó apenas unos 10 años y se hubo de suprimir por ausencia de alumnos.

Hno. Pedro Alegre