ANTECEDENTES.

En el año 1963 el Sr. Obispo, de Chiquitos, Monseñor José Calasanz Rosenhammer, pidió a los Hermanos Maristas de Roboré que se hicieran cargo de un colegio de Enseñanza Media (Bachillerato) para varones que proyectaba crear en San José, capital de la Provincia de Chiquitos, una de las más extensas entonces, pero poco poblada, no sólo del Departamento de Santa Cruz, en el Sur-Oriente boliviano, sino también de toda Bolivia.

Ya en septiembre de ese año, en Cabildo Abierto, con la presencia de autoridades provinciales, locales y vecinos, se lo manifestó los josesanos.

La población formada por mestizos de chiquitanos y blancos en su mayoría, era de unos 4.000 habitantes. Atravesaba una época de bastante auge debido a ser el centro geográfico de la provincia y también uno de los puntos estratégicos del ferrocarril Santa Cruz – Corumbá (en el Brasil).

En cuanto al clima, paisaje y producciones agrícolas son similares a las de Roboré y otras poblaciones de la región. Una de las riquezas principales, y aún sigue siéndolo, lo constituye la presencia de estancias con ganado vacuno, y también, sobre todo en la época seca del año, la explotación de la madera de los bosques tropicales. La colonia Menonita tiene una próspera producción agrícola. También, últimamente se cultiva bastante la soya.

CAUSAS DE ESTA DECISIÓN DEL SEÑOR OBISPO.

Fueron varias. Entre ellas la existencia ya en esa provincia,  y Vicariato, del Colegio Marista “Sagrados Corazones” de Roboré, población oficialmente de menor importancia, por ser sólo capital de una sección de la provincia, aunque sí bastante más importante en otros aspectos, en especial en el económico y de comunicaciones a nivel nacional.

Ya acudían bastantes alumnos de esa población al colegio de Roboré, a pesar de la distancia de unos 150 km., quienes, la mayoría, se alojaban en casas de parientes, lo mismo que hacían los de otras poblaciones de la provincia más alejadas como Puerto Suárez y San Matías, fronterizas con el Brasil, y también San Ignacio, San Miguel, San Rafael, Concepción, Santa Ana y San Javier. También de Santa Cruz había un grupo numeroso de alumnos internos.

Es cierto que había también, aparte de las Escuelas Fiscales, o del Estado, para niños y niñas de Primaria, otro colegio de Ciclo Básico, con tres cursos también de Bachillerato, aunque incompleto por ser 6 los cursos de ese Ciclo, regentado por las Madres Franciscanas Angelinas, llegadas unos 15 años antes de Italia. En este colegio, el Ciclo Básico era mixto y en aulas comunes y en cuanto a los cursos de Medio, o Bachillerato, funcionaban en aulas distintas y con horarios también distintos para alumnos y alumnas.

Parece ser que, a las mencionadas religiosas y profesoras seglares, se les hacía pesada y un tanto difícil esa situación, sobre todo el atender a los cursos de varones y optaron por comunicárselo al Sr. Obispo, quien aceptó se creara, a su expensas, mayormente, otro colegio contiguo a la Parroquia. Pidió luego a los Hermanos Maristas se hicieran responsables de ese centro.

ACEPTACIÓN DE ESA NUEVA OBRA.

Vino a ser la segunda obra Marista en Bolivia.

Los Superiores de la Provincia Bética, pues aún no existía el Distrito de Bolivia como tal, ya que se creó posteriormente, lo aceptaron en Febrero de 1964 y se iniciaron las clases con tres Hermanos. La primera Comunidad la formaron los Hermanos Emilio Zuza, como Director, Elias Cortezón, como Administrador, y Pedro Alegre.

Los dos primeros, al cabo de algunos años, dejarían la Congregación Marista para ordenarse de sacerdotes diocesanos.

Los alumnos, todos externos, eran del Ciclo Intermedio (tres últimos cursos de Enseñanza General Básica) y cuatro cursos del Ciclo Medio, o Bachillerato. En total de 150 a 160 alumnos. El profesorado, incluyendo los profesores seglares, pues no había aún personal auxiliar y administrativo, eran 12, todos varones.

EL EDIFICIO: UNA AUTÉNTICA ESCUELA PARROQUIAL DE LOS COMIENZOS DEL INSTITUTO.

En cuanto al edificio, que se hizo apresuradamente, y ya iniciadas las clases, en el que actuó con gran entusiasmo el Párroco, Padre Godofredo Trenker, Franciscano oriundo del Tirol Italiano, era de material muy pobre, a base de adobes y hechos en lo que sería un pequeño patio de recreo en el interior del edificio. Era, por supuesto, de planta baja y en forma de U, pegado a la Iglesia Parroquial. El techo era directamente con las tejas sin cielo raso, o tumbado. En realidad parecía el colegio la primera escuela de La Valla, u otra de los comienzos del Instituto.

Igual cabe decir del alojamiento de los Hermanos, pues comían con los Padres de la Parroquia, que eran uno o dos, según las circunstancias. Los alimentos eran preparados por las internas, o aspirantes, de las Madres Angelinas, contigua su residencia y colegio a la parroquia en el lado sur, paralelo al colegio Marista. Era un menú, de ordinario, bastante a la italiana.

En cuanto a residencia, o vivienda, el primer año lo hicimos en un cuchitril, al pie de una escalera que servía entonces como almacén o trastero hasta concluir las obras del Colegio.

Durante el mandato del Hno. Agustín Llanillo, como primer Superior Distrital, se amplió algo el reducido espacio del colegio, y con ello también la vivienda de los Hermanos, por la donación que hizo el Sr. Obispo y la necesidad urgente de la vivienda de los Hermanos.

Se añadió una pequeña construcción que había servido de Posta Sanitaria parroquial, con un pequeño terreno, o canchón, con algunos árboles frutales y contiguo a la huerta de las Madres Angelinas.

Posteriormente también, y por cuenta de los Hermanos, siendo Director el Hno. Fernando Moreno, se puso el tumbado tanto en las aulas como en las demás dependencias y residencia de los Hermanos.

ACONTECIMIENTOS POSTERIORES.

En el año 1973 los Hermanos Maristas nos retiramos del Colegio, después de maduro examen, o consulta, a nivel de Distrito, por escasez de Hermanos en el Distrito, y pasó la dirección del mismo al Padre Leo Zechner, franciscano austríaco y cooperador de la Parroquia.

Este lapso de tiempo duró 10 años, hasta que regresaron de nuevo los Hermanos Maristas para regentarlo en el año 1983, formando esta nueva Comunidad los HH. Clemente Alcalde, como Director, Victoriano Ruiz y Angel Redondo.

Los dos primeros años se alojaron en la Casa Parroquial, pasando después a residir en la casa en que había nacido el Padre Carlitos (Mons. Carlos Gerike) y posteriormente, por segunda vez, en la nueva Casa Parroquial.

Cabe resaltar el ambiente marista que reinó en el Colegio, en nuestra ausencia, y una prueba fehaciente es que siguió nominándose el colegio como Colegio Marista San José. Este ambiente no sólo fue entre los profesores y alumnos, sino muy especialmente entre los exalumnos y aún de los Padres de Familia.

Siguió siendo muy activa la Asociación de Antiguos Alumnos Maristas y se siguió celebrando la fiesta del colegio el día 6 de Junio, aniversario del fallecimiento del nuestro Fundador y, al mismo tiempo, Fiesta del Maestro Boliviano.

NUEVA CONSTRUCCIÓN.

En 1984, siendo Director el Hno. Clemente Alcalde, se inicia la construcción del nuevo Colegio en locales mucho más amplios, aunque en una de las zonas de la población no de nuestro agrado, si bien ya se habían adquirido esos terrenos por cuenta del Obispado y de la Parroquia, durante la dirección del Padre Leo.

Hemos de destacar además la ayuda financiera, en gran medida, proporcionada por CORDECRUZ (Corporación de Desarrollo de Santa Cruz) así como del Vicariato de Chiquitos (actual Diócesis de San Ignacio de Velasco).

BODAS DE PLATA DEL COLEGIO.

En 1989, siendo Director el Hno. Avelino Jiménez, se celebraron las Bodas de Plata del Colegio. Fue un acontecimiento de gran importancia en la ciudad, con presencia de Hermanos que habían trabajo en el colegio y exalumnos, muchos de ellos llegados de Santa Cruz y de otras poblaciones importantes del interior de la República, como Cochabamba y La Paz y aún del extranjero, sobre todo del Brasil. En esa ocasión presidieron, o celebraron, junto con Mons. Bonifacio Madesbacher, Obispo titular del Vicariato, el Padre Elías Cortezón y el Padre Leo Zechener, la Eucaristía de Acción de Gracias. No pudo participar, por fuerza mayor, aunque sí se había comprometido, el Padre Emilio Zuza, residente en Brasil.

OTRA MANERA DE PERMANECER EN SAN JOSÉ.

En el año 1993 queda el colegio y la población de San José sin la Comunidad Marista permanente y se hace cargo como coordinador del colegio, desde Santa Cruz, el Hno. Vidal Bretos quien lo visita  periódicamente para orientar a los Profesores, al Equipo Coordinador, controlar las actividades, presidir las reuniones sean de profesores, de exalumnos y de Padres de Familia, participar en las reuniones convocadas por las Autoridades y otras actividades similares. Además, también lo visitan con frecuencia los Hermanos responsables de la Pastoral en los demás Colegios Maristas y el equipo responsable, ya que sigue activa la pastoral  en ese centro.

Siguen manteniéndose los dos Ciclos: Intermedio y Medio con alumnos, la mayoría varones. No funciona el Ciclo Básico, o Primaria.

En edificio aparte, pero como parte integral del Colegio Marista, funciona la Sección Vocacional con talleres de carpintería y mecánica y electricidad.

Fue creada esta sección con ayuda procedente de Austria, siendo su actual Director el Prof. Bonifacio Luna.

Como Coordinador, o Director General, actúa el Hno. Vidal Bretos y Director de Medio el Prof. Lupo Suárez, antiguo alumno de Roboré.

Sigue nominándose Colegio Marista San José y los Profesores se sienten muy maristas, contentos e imbuidos plenamente de nuestra mística.

Por lo que antecede, creemos que ha sido, y sigue siendo, una bonita y buena experiencia, sobre todo dada la imposibilidad del posible retorno de los Hermanos en un futuro próximo.

Directores:

 

  1. Emilio Zuza Mena
  2. Angel Redondo Mariscal
  3. Fernando Moreno Barrios
  4. Padre Leo Zechner
  5. Clemente Alcalde Santos
  6. Avelino Jiménez Martínez
  7. Maurino Ortega González
  8. Sr. Lupo Suárez Salvatierra. Medio
  9. Sr. Ricardo Gutiérrez. Intermedio
  10. Sr. Bonifacio Talleres
  11. Vidal Bretos Arrondo: Coordinador

Algunas mejoras futuras en perspectiva:

Debido, en gran parte, a la amplitud de los terrenos actuales (alrededor de 4 ha.) se pretende hacer algunas mejoras que se consideran necesarias.

Como prioritarias sería:

Construcción de la vivienda para la familia del portero y dejar para otros menesteres las habitaciones que ocupan dentro del edificio colegial.

Construcción igualmente de canchasl múltiples y cementadas para deportes menores: fútbol de salón, basket y voleibol.

Instalar, en parte de esos terrenos, los actuales talleres situados en otro edificio alejado del colegio y no muy apto para esas actividades, darles mayor amplitud y poder controlar mejor el trabajo que se realiza en ellos.

Y por último, y en vista a completar la enseñanza actual en el ciclo de primaria, construir el edificio correspondiente y adecuado.

Por supuesto, todas estas mejoras supondrán fuertes desembolsos económicos. Esperamos que , poco a poco, se puedan conseguir los fondos necesarios como se ha logrado, hasta el presente, en cuanto se ha realizado en Bolivia.

Para ello, creemos que precisaremos, y en gran medida, el coraje y confianza en Dios y en María del que nos dio admirable ejemplo nuestro Padre Fundador.